La nueva generación demuestra que llorar no es una debilidad
El comentario subraya las virtudes de la nueva generación en materia emocional. Según el hablante, los jóvenes actuales no solo se abren más sino que lo hacen con coherencia y asertividad, reduciendo prejuicios que antes limitaban la expresión de sentimientos. Se resalta que llorar y procesar emociones no representa una debilidad sino un paso necesario para continuar la vida. Esta capacidad contrasta con la de generaciones previas, que a edades similares carecían de las mismas herramientas.